Todos los perros corrían al plato de cachorros. Muchos lo siguen haciendo. Los que dejaron de hacerlo, pueden volver.
La emoción en la hora de comer no desaparece porque el perro se hace mayor o más 'maduro' — desaparece porque el estímulo dejó de ser suficientemente interesante. Un cachorro corre porque todo es nuevo. Un adulto sigue corriendo solo si el plato tiene algo que merezca el esfuerzo.
El GUSTAZO by CRUBO añade ese 'algo' que merece el esfuerzo: pollo fresco cocido con carne de res, vísceras, camote y vegetales reales, en textura paté que impregna cada croqueta. El olfato del perro — que detecta millones de moléculas olfativas — lo identifica como algo completamente diferente a las pepas de siempre.
Los dueños que lo usan por primera vez cuentan lo mismo: el perro vino corriendo al plato. Algunos lo hacían por primera vez en meses. Esa es la reacción natural a algo que genuinamente huele bien y sabe bien. Delivery gratis en Quito. Combo $50 o medio combo $30.