Si estás acostumbrado a recoger el plato con comida que tu perro no terminó, el GUSTAZO te va a sorprender.
La razón por la que los perros dejan comida en el plato rara vez es falta de hambre — es falta de incentivo. Las pepas de siempre generan la misma respuesta de siempre: moderada, predecible, sin entusiasmo real. El perro come lo suficiente y se va.
El GUSTAZO cambia el incentivo. El olor del pollo cocido, de la carne, de las vísceras reales activa el apetito de una forma que las croquetas no pueden replicar. El perro llega al plato diferente, come con más velocidad y termina limpiando lo que queda.
No es un truco, no es un condicionamiento artificial. Es simplemente la respuesta natural de un perro cuando hay comida real en el plato — la misma respuesta que tenían antes de que las croquetas estuvieran en todos lados. Combo con delivery gratis en Quito y valles.