No hace falta un análisis de laboratorio para que tu perro note la diferencia entre lo real y lo procesado. Su olfato lo hace en milisegundos.
Las croquetas pasan por un proceso de extrusión donde los ingredientes se someten a temperaturas extremas para darles su forma final. Ese proceso hace las pepas convenientes, estandarizadas y con larga vida útil — pero también degrada proteínas, vitaminas termolábiles y ácidos grasos. Lo que sale es nutritivo, pero no lo mismo que el ingrediente original.
El GUSTAZO by CRUBO se cocina a menor temperatura y se congela para preservar los nutrientes. Cuando lo mezclás con las pepas, añadís proteína de pollo y res que no pasó por extrusión, vísceras con micronutrientes en su forma original, vegetales con fibra y antioxidantes intactos.
La diferencia real no está en una tabla nutricional — está en cómo reacciona tu perro. El plato con GUSTAZO activa un nivel de interés que las pepas solas no activan. Eso no es opinión — es la respuesta fisiológica del olfato canino a ingredientes de mayor calidad.